Un acontecimiento que aumenta su
frecuencia en el mundo, se viene sosteniendo durante los últimos años, se trata
del “agrietamiento de la tierra”. En diferentes continentes se están
produciendo aberturas en la tierra, hecho que ha generado la preocupación de
los científicos.
En el año 2014, México fue
testigo de una enorme grieta de un km. de largo que se abrió en la zona de
Hermosillo. La sanja tenía alrededor de 5 metros de ancho con una profundidad
de 8 metros.
Para algunos expertos, este
efecto podría ser como consecuencia de movimientos sísmicos, algunos de ellos
imperceptibles para la población, lo cierto es que existen lugares en los que
el fenómeno de agrietamiento se ha producido sin haberse registrado con
antelación ningún sismo.
Perú fue sorprendido por estas
grietas desde el mes de mayo de 2015, produciéndose aún más aberturas en la
tierra durante los siguientes meses. Existe el riesgo para una población
llamada Socosbamba que cuenta con una población de más de un millón de
habitantes, de que sucumba y sea completamente succionada y quede hundida bajo
tierra.
Una pequeña comunidad llamada
Otumpa, en la provincia de Santiago del Estero, Argentina, también fue
sorprendida por las grietas en el año 2013 luego de ocasionarse una fuerte
tormenta, situación de la cuál aún no se sale del asombro.
Una fisura de 56 kilómetros de
largo, fue creada en el desierto de Etiopía en el año 2005, hecho que
probablemente se convertirá finalmente en un nuevo río, según confirmaron los
investigadores. Se formó una grieta de seis metros de anchura en algunos
puntos.
Un grupo de geólogos sostiene que
la explicación a estas grietas tiene su punto clave cuando se producen grandes
lluvias en tierras que son propensas a colapsar al contacto con el agua,
haciendo que el suelo tenga que ceder por el alto volumen de precipitaciones,
lamentablemente esta es una situación que es imposible de predecir cuando y en
que lugar puede ocurrir.
La palabra de Dios dicen en el
libro de Romanos 8:23 “Pues sabemos que la creación entera gime y sufre hasta
ahora dolores de parto”. La Biblia parece describirnos como la misma naturaleza
se manifiesta dando avisos de que algo grande está por suceder.
La mayoría de los cristianos
creen que estos desastres naturales son una evidencia clara de que vivimos en
los últimos tiempos. También lo sostienen personas que no profesan la fe
cristiana, sucede que muchos acontecimientos que están ocurriendo en el mundo
indican que habrá una destrucción inexorable del planeta tal como lo conocemos
hoy. A pesar de esto tenemos esperanza en Dios, Jesucristo regresará a salvar a
su pueblo antes que se desaten grandes calamidades en el mundo como el ser
humano no ha visto jamás, en el período llamado “la gran tribulación”. Será
Cristo mismo el que con gran poder y gloria vencerá a sus enemigos y comenzará
un reinado de paz por mil años sobre el mundo entero.

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